Francisco Arias Cárdenas

1950

Embajador de Venezuela en México, designado por Nicolás Maduro sin contar con la aprobación de la Asamblea Nacional (AN). Presidente de Corpozulia, designado el 23 de octubre de 2017, según la Gaceta Oficial Nro. 41.262. Ex gobernador del estado Zulia y candidato a la reelección en los comicios del 15 de octubre de 2017, en los que resultó ganador Juan Pablo Guanipa. Su papel en la conformación del MBR–200 y en el fallido golpe de Estado de 1992 fue clave.

Perfil

En el plano estrictamente militar, Francisco Arias Cárdenas era el oficial con mayor antigüedad del Ejército que se alzó en armas el 4 de febrero de 1992 contra el gobierno constitucional del ex presidente Carlos Andrés Pérez. Sin embargo, quien detentaba el liderazgo era el también teniente coronel, Hugo Chávez Frías. Los otros dos militares, de similar graduación, que participaron en el golpe fueron Yoel Acosta Chirinos y Jesús Urdaneta Hernández.

El grupo de militares golpistas había enquistado una logia conocida como el MBR-200 dentro del Ejército venezolano. Su propósito era constituir una junta cívica militar que reemplazara al gobierno de Carlos Andrés Pérez. El movimiento también se conocía por las siglas de COMACATE, debido a la jerarquía media (Tenientes coroneles, mayores, capitanes y tenientes) que ostentaban sus integrantes, todos egresados de la Academia

Militar, en su mayoría de la promoción Simón Bolívar y con formación universitaria.

Su objetivo era imponer, a través del golpe de Estado, un cambio en los asuntos políticos del país. Los antecedentes ideológicos del golpe, al que bautizaron como “Operación Zamora”, tienen como punto de origen el juramento del Samán de Güere, donde los oficiales, Hugo Chávez, Felipe Acosta Carles y Urdaneta Hernández se comprometieron, mediante juramento, a impulsar una revolución nacionalista, cuyas bases doctrinarias eran el pensamiento de Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora.

La sedición fue delatada y el golpe fracasó, particularmente en Caracas, pero como lo dijo el propio Chávez, en su famosa alocución de dos minutos que fue televisada a todo el país, había que “detener el derramamiento de sangre” y entregar las armas. Chávez, igualmente, dejó abierta la posibilidad de que llegado el momento, el país se “enrumbaría por otros caminos”. Aunque el 4-F fue un fracaso militar, la declaración de Chávez dejó un sabor a triunfo político y comunicacional. La conexión emocional con sectores populares era un hervidero que el propio Arias Cárdenas advirtió en el Cuartel San Carlos, donde inicialmente fueron recluidos los militares golpistas. Durante los carnavales de ese año, muchas madres venezolanas disfrazaron a sus pequeños hijos con uniformes de combate, al estilo Chávez.

A la calle y a elecciones

A partir del fallido golpe y durante dos años, el gobierno de Rafael Caldera fue bombardeado política y mediáticamente por factores de poder muy poderosos del país  para que arbitrara un mecanismo constitucional que permitiera dejar en libertad a los militares del 4-F, especialmente a Hugo Chávez. Caldera se decidió por el sobreseimiento de los juicios que conocían los tribunales militares, lo que permitió que los golpistas recuperarán su libertad sin verse afectados de forma alguna en el ejercicio de sus derechos políticos. Se abría un espacio y varias alternativas para luchar en la arena política. Chávez y Arias Cárdenas optaron por fórmulas distintas. El primero decidió promover la abstención, apoyado por grupos de la izquierda radical y el segundo se inclinó por la participación política, incluso antes de cualquier evento electoral, al aceptar un cargo de menor jerarquía en el gobierno de Caldera.

Cuatro años después del golpe del 4–F la retórica sobre la necesidad de introducir cambios en el modelo político era sólo eso, retórica. Una reseña del diario El Nacional, consignaba las peticiones de los diversos sectores de la vida nacional. “La Iglesia: ‘No puede aplazarse la renovación del país’. Los artistas: ‘Hay que profundizar la democracia, la rectificación de la política económica, el rescate de la seguridad personal y el combate sincero a la corrupción’. Los intelectuales: todos deploraron el golpe pero sólo uno de ellos, José Ignacio Cabrujas, le pidió al Presidente Pérez que se acercara más al pueblo. Los políticos: exigieron rectificación en la política económica, admitieron errores, prometieron cambiar convencidos de que el sistema ideal es la democracia’. La increíble pasividad y el declive inercial del llamado Pacto de Punto Fijo asestaron el golpe de opinión pública que allanó el camino electoral para que Hugo Chávez Frías retara a los partidos políticos en el terreno electoral.

La primera campanada la dio el propio Arias Cárdenas al lanzar su candidatura a la gobernación del Zulia en 1995 e imponerse al candidato de Acción Democrática, Omar Barboza, con una diferencia de apenas 0,2% de los votos. Arias impugnó el resultado y, luego de una revisión del proceso, el Consejo Nacional Electoral (CNE) lo proclamó ganador. Para sorpresa de propios y extraños, el otrora militar golpista 4–F, sostuvo que gobernaría para todos y consultaría con las fuerzas vivas del estado Zulia.

Durante su gestión propuso la Ley de Asignaciones Especiales, que establecía para los estados mineros y petroleros una retención impositiva. Los recursos serían utilizados para sanear los pasivos ambientales acumulados durante la explotación de minerales e hidrocarburos. La ley fue objeto de duras críticas por quienes consideraban que ponía en peligro el principio de la unidad nacional y hacían de Venezuela “una reunión de mosaicos”. Pero la iniciativa de Arias calzaba a la medida con el discurso de la descentralización y los cambios políticos. El Congreso no dudó en aprobarla.

Organizaciones de la izquierda democrática, entre otras el PPT y el MAS, dejaron a un lado los recelos que despertaba “el autoritarismo y personalismo de Chávez” para apoyar su candidatura presidencial a los comicios de 1998. Arias Cárdenas, quien había sido electo con el apoyo de la Causa R y otras organizaciones de izquierda, fue un factor clave para aglutinar fuerzas alrededor de Chávez.

Ruptura y regreso

Después del triunfo electoral de 1998 y de la aprobación de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en diciembre de 1999, quienes se atrevieron a contradecir la palabra de Chávez –Pablo Medina, Jorge Olavarría, entre otros– cayeron en desgracia. Chávez, que se había apoyado en la antigua logia militar para crear el Movimiento V República (MVR), una maquinaria electoral invencible, se erigió como líder indiscutido del proceso de cambios. Categoría que mutó a comandante supremo de la revolución bolivariana.

Posteriormente, en 2000, los comandantes del 4–F demandaron públicamente una rectificación del gobierno de Hugo Chávez, quien “no ha querido rectificar y parece ser que su discurso compromete todos los días en una opción de repetir errores hasta asumirlos en la posibilidad de que se pierda nuestro esfuerzo y la República”.

A raíz de la relegitimación de los poderes y de la llamada “mega elección de 2000, Chávez y Arias Cárdenas se enfrentaron en una campaña donde no faltaron las descalificaciones. Célebre fue la cuña en la que Arias Cárdenas llama a Chávez “gallina” y le dice “ven a debatir conmigo, no te escondas detrás de los soldados como lo hiciste el 4–F”.

Chávez obtuvo un triunfo contundente y Arias siguió en la línea opositora al fundar el partido Unión, cuyo centro de equilibrio basculaba alrededor de la izquierda liberal. De hecho, uno de sus grandes mentores en esta experiencia política fue Teodoro Petkoff, quien había renunciado al MAS, justamente por apoyar a Chávez en la campaña de 1998.

Para las elecciones regionales de 2004, Arias Cárdenas se postuló nuevamente a la gobernación del Zulia. Ocupó el tercer lugar, detrás del ganador, Manuel Rosales, de Un Nuevo Tiempo, y del candidato oficialista, el general del Ejército Alberto Gutiérrez, quien pidió la baja para poder competir en el portaviones de Chávez.

A partir de ese momento, Arias Cárdenas desapareció del mapa. No se supo absolutamente nada de sus inquietudes políticas, aunque se sabía que no se iba a dar de baja. En 2006, ambos militares se arreglan como en los viejos tiempos cuartelarios y Arias Cárdenas regresa al gobierno chavista como funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores. Sobre su renuncia a la gobernación del Zulia para poder competir con Chávez en 2000 le escribió a Ernesto Villegas, entrevistador de Últimas Noticias, “fue una muestra de cómo se arriesga todo sin sentido”. De la cuña de la gallina dijo que “fue un pésimo ejemplo de una campaña política”.

Su hijo, Jesús Javier, lo colocó ante esta disyuntiva: “O apoyamos al Presidente o te retiras de la política”. Su respuesta fue elocuente: “No tenemos otro camino frente a la realidad de la oposición… la lucha debe ser adentro para hacer cosas mejores y lograr ampliar el contenido de la revolución para todos en eficiencia y honestidad”. Ante el recelo que su regreso produce en las filas chavistas, Arias consignó estas palabras. “Algunos tienen miedo por la competencia del poder, pero no el pueblo que sabe del perdón entre los hermanos. El pueblo sabe de nuestras luchas, de nuestros aciertos y nuestros errores. Aun los temerosos se irán enterando de que no queremos otra cosa que afianzar una revolución que se parezca a los motivos que nos han llenado de desvelos y de cárcel, de soledades y de alegrías”.

La versión sobre la áspera disputa entre Arias Cárdenas y el fallecido ex presidente Hugo Chávez, referida por el propio ex mandatario en su programa Aló, Presidente N* 344 se ajusta más a las relaciones de poder y la política. “¿Tú sabes quién nos puso a pelear a Arias y a mí?”, le preguntó Chávez a Reyes Reyes y a Henri Falcón, quienes estaban presentes. “¡Luis Miquelena! Un hombre de la burguesía, que se la pasa con banqueros”. A partir de rumores y malentendidos, Chávez llegó a pensar que Arias tenía un plan y, a su vez, Arias creyó “que yo no lo quería (…), que lo estaba persiguiendo…Arias Cárdenas que es mi hermano… ¡terminó siendo candidato Presidencial contra mí! La burguesía, que nunca lo quiso, lo utilizó… ¿No se acuerdan, incluso, (de la cuña) de la gallina?  Bueno, él pasó por un desierto… ¿Por qué? Allá no lo quieren, ni lo querrán nunca…  hasta que un día nos reencontramos… Y saben lo que me dijo Francisco humildemente, me dijo: ¡Hugo! He entendido…He pagado mis pecados…Me dijo: ¡Hugo! Aquí estoy, sembrando limones… Mi destino está en tus manos… Si tú quieres que yo siga sembrando limones, aquí seguiré… ¡Estoy a tu orden, de todos modos… Un día lo llamé…Y ahí está de Vice Canciller…trabajando como el que más…Humilde! Humilde…humilde… (Aplausos)… ¡No se dejen, Reyes! ¡No se dejen, Falcón!”.

Una vez más gobernador

El nombramiento de Arias como vicecanciller causó un enorme malestar en las filas del chavismo. La plataforma Aporrea publicó un artículo firmado por Zakarías Krazuk, en el que critica con vehemencia la actitud asumida por Iris Valera y Mario Silva, quienes no dudan o confían en la decisión del presidente Chávez. “Quien se ha tomado la molestia de investigar quién es Francisco Arias Cárdenas, sabe, que dicho individuo no más se lo puede considerar como un traidor al movimiento bolivariano”.

A continuación, Krazuk enumera las puñaladas que Arias Cárdenas le ha propinado a Chávez por la espalda, entre 2000 y 2006, incluida su participación activa para revocarle el mandato al fallecido ex presidente y su presencia en el canal “golpista” Globovisión.

En 2007, el año de la reforma constitucional y de la profundización de la revolución bolivariana, redefinida como socialista, también fue el año de la creación del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), en cuya conformación, Arias jugó un papel importante, particularmente en el Occidente del país.

Fue un trabajo arduo, persistente, cuyo resultado fue conquistar la elusiva plaza del Zulia, un verdadero emporio económico y principal entidad electoral en Venezuela, para la revolución bolivariana. Arias se impuso en las elecciones regionales (sept. 2012) con el 52.99% de los votos y desbancó al candidato opositor, Pablo Pérez, quien aspiraba a la reelección.

Un asunto pendiente que, igualmente, se ha ventilado en Aporrea es la fallida demarcación del hábitat y las tierras de la comunidad Yukpa, que le costó la vida al cacique Sabino. El conflicto tiene sus ramificaciones sociales y económicas, ha generado tensiones que pasan por los enfrentamientos entre ganaderos y comunidad indígena. Se ha hablado incluso de “limpieza étnica” y la descalificación de las reivindicaciones del pueblo Yupka en su propia comunidad, en la población de Machiques y en las instituciones del Estado.

Mientras Arias desactiva entre los chavistas la carga de profundidad que dejó su paso por la oposición y atiende demandas de verdadera significación política, como la reivindicación del pueblo Yupka –que además tiene rango constitucional–, comienzan a proyectarse dudas e interrogantes acerca del papel que podría jugar en la transición que a sotto voce se vive en la política venezolana, con el chavismo en primera fila. Su ascendencia en el Ejército se da como un hecho, por lo que su voz tendría un eco que no puede ser ignorado.

El 1 de septiembre de 2015, en el marco del cierre de la frontera con Colombia en el estado Táchira, Arias Cárdenas dijo que se estaba estudiando la posibilidad de hacer lo mismo en el Zulia y consideró además que las deportaciones de colombianos “depuran” al país de quienes afectan la economía a través del contrabando y el “bachaqueo”. Sin embargo, aseguró que “respetaremos a los indocumentados trabajadores de finca que cuentan con la referencia y reconocimiento de los dueños de las haciendas donde laboran, la medida es sólo para los bachaqueros”.

Durante una entrevista hecha por Venezolana de Televisión (VTV) el 19 de enero de 2017 aseguró: “A diario se fugaban más de dos millones de dólares en la frontera entre Colombia y Venezuela, razón por la cual respaldamos las medidas asumidas desde el Ejecutivo, para proteger el bolívar”.

El 5 de febrero de 2017 aseguró por Globovisión su postulación para la reelección en los comicios regionales. “Yo voy a optar a la reelección, por supuesto, porque tengo trabajo por hacer”, expresó.

El 11 de julio, durante una rueda de prensa, dijo que las personas que se rechacen el gobierno agarren los fusiles y, de ser así, aseguró que el oficialismo responderá de la misma forma.

El 17 de septiembre de 2018, Omar Prieto, el actual gobernador de Zulia, pidió a la Contraloría General de la República investigar la gestión de Arias Cárdenas cuando fue gobernador de esa entidad, por presunta corrupción.

Datos Básicos

Nombres
Francisco
Apellido 1
Arias
Apellido 2
Cárdenas
Nombre corto
Francisco Arias Cárdenas
Fecha de nacimiento
1950
País de Residencia
Venezuela

Amigos

De Hugo Chávez por Universidad en Academia Militar Es Pasado

Cercanos

De Diosdado Cabello por Partido Político PSUV Es Presente
De Alí Rodríguez Araque por Partido Político PSUV Es Presente
De Francisco Ameliach por Partido Político PSUV Es Presente
De Blanca Eekhout por Partido Político PSUV Es Presente
De Cilia Flores por Partido Político PSUV Es Presente
De Nicolás Maduro por Partido Político PSUV Es Presente
De Jorge Rodríguez por Partido Político PSUV Es Presente
De Luis Reyes Reyes por Partido Político PSUV Es Presente
De Darío Vivas por Partido Político PSUV Es Presente
De Elías Jaua por Partido Político PSUV Es Presente
De Erika Farías por Partido Político PSUV Es Presente
De Tareck El Aissami por Partido Político PSUV Es Presente
De Rafael Ramírez por Partido Político PSUV Es Presente
De Francisco Rangel Gómez por Universidad Academia Militar Es Presente
De José Vielma Mora por Universidad Academia Militar Es Presente
De Adán Chávez Frías por Partido Político PSUV Es Presente
De Ana Elisa Osorio por Partido Político PSUV Es Presente
De Antonia Muñoz por Partido Político PSUV Es Presente
De Aristóbulo Istúriz por Partido Político PSUV Es Presente
De Jacqueline Faría por Partido Político PSUV Es Presente
De María Cristina Iglesias por Partido Político PSUV Es Presente
De por Partido Político PSUV Es Presente
De Noelí Pocaterra por Partido Político PSUV Es Presente
De Héctor Navarro por Partido Político PSUV hasta 24-06-2014Es Pasado

Compañeros de estudio

Estudios

Titulado Sub.- teniente en Academia Militar hasta 1974Es Pasado
Titulado Licenciado en Ciencias y Artes Militares en ULA hasta 1984Es Pasado
Titulado Maestría en Ciencias Políticas en hasta 1987Es Pasado

Cargos Públicos

Gobernador/a en Gobernación del Zulia desde 2012Es Presente
Gobernador/a en Gobernación del Zulia desde 1995hasta 1998Es Pasado
Gobernador/a en Gobernación del Zulia desde 1998hasta 2000Es Pasado
Representante Permanente en MPP Relaciones Exteriores desde 2006hasta 2008Es Pasado
Viceministro para América Latina y el Caribe en MPP Relaciones Exteriores desde 2008hasta 2010Es Pasado
Diputado /a en Asamblea Nacional desde 2010Es Pasado
Representante Permanente en Embajada de Venezuela ante las Naciones Unidas desde 2006hasta 2008Es Pasado

Partidos Políticos

Miembro de partido político Director Nacional de PSUV desde 2007Es Presente
Miembro de partido político de MBR 200 desde 17-12-1982Es Pasado
Miembro de partido político de Directiva Nacional del Psuv Es Presente